LO QUE PIENSO YO
Cuida las historias que te cuentas. Yo a mi mente le puse nombre: Aniceta.
Últimamente mi Aniceta ha andado muy rejega. Desde que falleció mi mamá, mi mente se dice cosas intensas: “¿cómo no pudiste cuidarla más?”, “¿y si esto?, ¿y si aquello?”. He tenido que volver a negociar con ella.
CÓMO LO TRADUCES EN TU VIDA
Hoy, cuando tu mente empiece con su novela, contéstale: “eso lo estás pensando tú, no yo.”
Solo eso. Una vez. Y fíjate qué pasa.
Mándaselo a quien lo necesita Quiero el libro